La reciente publicación de la Orden APM/189/2018, de 20 de febrero, por la que se determina cuando los residuos de producción procedentes de la industria agroalimentaria destinados a alimentación animal, son subproductos con arreglo a la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados viene a poner en conexión las exigencias de la Ley 22/2011 de RESIDUOS y SUELOS CONTAMINADOS con el Normativa reguladora de las condiciones que deben cumplir las sustancias para poder servir para la ALIMENTACIÓN ANIMAL.

Lo más interesante de esta disposición lo encontramos en el preámbulo donde se recoge de manera sistematizada las referencias de todas las disposiciones legales aplicables y que resultan imprescindibles para conocer las condiciones que se deben cumplir para poder emplear los residuos generados en la industria agroalimentaria para la alimentación animal.

Según establece la Ley 22/2011 en su art. 4, para que una sustancia u objeto resultante de un proceso de producción pueda ser considerada como un «SUBPRODUCTO» y no como un residuo, se deben cumplir  todas y cada una de las condiciones siguientes:

a) Que se tenga la seguridad de que la sustancia u objeto va a ser utilizado ulteriormente;
b) Que la sustancia u objeto se pueda utilizar directamente sin tener que someterse a una transformación ulterior distinta de la práctica industrial habitual;
c) Que la sustancia u objeto se produzca como parte integrante de un proceso de producción; y
d) Que el uso ulterior cumpla todos los requisitos pertinentes relativos a los productos así como a la protección de la salud humana y del medio ambiente, sin que produzca impactos generales adversos para la salud humana o el medio ambiente.

En el ámbito comunitario, la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, interpretativa sobre residuos y subproductos COM 2007 (59), de 21 de febrero de 2007, en su anexo I, ilustra posibles ejemplos de residuos y no residuos, entre los que incluye los residuos de producción generados por el sector agroalimentario como subproductos cuando son utilizados como piensos directamente por los agricultores o por la industria de piensos compuestos, dejando claro que no todos los residuos de producción destinados a la alimentación animal pueden ser considerados subproductos).

Con el fin de dar respuesta a si procedía declarar la condición de subproductos, a los residuos de producción de la industria agroalimentaria cuando éstos se destinan a alimentación animal el Ministerio encargó un estudio técnico cuyo resultado ha servido de base para elaborar la presente orden ministerial. En su parte expositiva se identifica y analiza la legislación europea y española que regula la alimentación animal, valorando los requisitos legales en vigor aplicables a los residuos de producción, las obligaciones de los establecimientos y de los explotadores de empresas de piensos, los mecanismos de control de la autoridad competente y las condiciones para la importación y la exportación.

De manera esquemática recopilamos todo ese conjunto de disposiciones:

A) A los residuos de la industria agroalimentaria de ORIGEN ANIMAL también es de aplicación la normativa sanitaria de subproductos animales no destinados al consumo humano (SANDACH):

  1. Reglamento (CE) n.º 1069/2009: normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano y por el que se deroga el Reglamento (CE) n.º 1774/2002 (Reglamento sobre subproductos animales);
  2. Reglamento (UE) n.º 142/2011 (desarrolla el anterior Reglamento (CE) n.º 1069/2009) normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano,
  3. Directiva 97/78/CE del Consejo en cuanto a determinadas muestras y unidades exentas de los controles veterinarios en la frontera en virtud de la misma. Esta normativa clasifica los SANDACH en tres categorías en base al riesgo de los mismos para la salud pública y la salud animal, y en función de la categoría podrían o no destinarse a la alimentación animal, estableciendo determinados requisitos para ello.

Estos residuos han de estar incluidos en uno de los TRES LISTADOS COMUNITARIOS de sustancias autorizadas para alimentación animal:

  • a) Catálogo comunitario de MATERIAS PRIMAS, establecido por el Reglamento (UE) n.º 68/2013 y Reglamento (CE) 767/2009, sobre la comercialización y utilización de los piensos;
  • b) Registro comunitario de MATERIAS PRIMAS PARA ALIMENTACIÓN ANIMAL (www.feedmaterialsregister.eu) al que se hace referencia en el artículo 24.6 del Reglamento (CE) n.º 767/2009 y Reglamento (UE) n.º 68/2013 , relativo al Catálogo de materias primas para piensos.
  • c) Registro comunitario de ADITIVOS, al que se hace referencia en el artículo 17 del Reglamento (CE) n.º 1831/2003, sobre aditivos en la alimentación animal.

B) En cuanto al CONTENIDO de sustancias contaminantes o indeseables por encima de los niveles permitidos por la legislación, deberán cumplir los requisitos establecidos en:

  1. Real Decreto 465/2003, sobre las sustancias indeseables en la alimentación animal;
  2. Reglamento (CE) n.º 767/2009 sobre los aditivos;
  3. Reglamento (CE) n.º 767/2009 sobre otro tipo de contaminantes físicos, químicos o biológicos, (anexo III);
  4. Y en cuanto a su etiquetado, transporte, comercialización y utilización.

C) Los ESTABLECIMIENTOS que quieran destinar residuos de producción a la alimentación animal deberán:

  1. Estar REGISTRADOS O AUTORIZADOS en el marco del Reglamento (CE) n.º 183/2005 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de enero de 2005, por el que se fijan requisitos en materia de higiene de los piensos, y
  2. Estar INCLUIDOS EN EL LISTADO de industrias agroalimentarias que destinan productos a alimentación animal y cumplir con las disposiciones del anexo II del Reglamento (CE) n.º 183/2005 relacionadas con las instalaciones y equipos utilizados en la producción de piensos, con el personal y la producción de piensos, con el almacenamiento y transporte de los mismos y con el modo de llevar los registros. En el caso de España y para cumplir con la obligación de registro, los establecimientos autorizados o registrados estarán incluidos en los listados nacionales previstos en el Reglamento (CE) n.º 183/2005, que se incluyen en el sistema informático SILUM (Sistema Informático de registro de establecimientos en la alimentación animal). Si se perdiera el registro o la autorización, los residuos de producción de la industria agroalimentaria se deben gestionar bajo el control del régimen de residuos.
  3. Deberán COMUNICAR esta actividad a la autoridad competente con carácter PREVIO al inicio de la misma, disponer de un PLAN DE AUTOCONTROL basado en los principios APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos),
  4. Llevar un REGISTRO con la ADQUISICIÓN, PRODUCCIÓN Y VENTA conforme a lo establecido en el Reglamento (CE) n.º 183/2005,
  5. MANTENER TODOS LOS DOCUMENTOS relativos a las materias primas utilizadas en los productos finales y
  6. Estar DISPONIBLES para la autoridad competente,
  7. Así como cumplir con lo establecido en el Real Decreto 821/2008, de 16 de mayo, por el que se regulan las condiciones de aplicación de la normativa comunitaria en materia de HIGIENE DE LOS PIENSOS y se establece el registro general de establecimientos en el sector de la alimentación animal.
  8. Además, los fabricantes de piensos compuestos, aditivos o premezclas deberán REMITIR DE FORMA ANUAL a la autoridad competente las cantidades de productos fabricados, así como las materias primas, aditivos, premezclas y piensos complementarios empleados, con arreglo a lo establecido en el Real Decreto 821/2008, de 16 de mayo.

D) Las AUTORIDADES COMPETENTES de las comunidades autónomas deberán:

  1. Llevar a cabo CONTROLES OFICIALES de los establecimientos con arreglo al Reglamento (CE) n.º 882/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, sobre los controles oficiales efectuados para garantizar la verificación del cumplimiento de la legislación en materia de piensos y alimentos y la normativa sobre salud animal y bienestar de los animales.
  2. Mantener y actualizar periódicamente un LISTADO DE ESTABLECIMIENTOS REGISTRADOS O AUTORIZADOS que destinen residuos de producción de la industria agroalimentaria a la alimentación animal.

CONCLUSIONES:

  1. Los requisitos incluidos en la normativa que regula la ALIMENTACIÓN ANIMAL permiten garantizar el cumplimiento de las condiciones establecidas en la Ley 22/2011, de 28 de julio, para que un residuo de producción pueda ser declarado subproducto y que los requisitos existentes sobre TRAZABILIDAD y CONTROL DE CALIDAD en el ámbito de la alimentación animal garantizan un nivel equivalente, incluso mayor, de control y protección que el requerido en la etapa de notificación del procedimiento de declaración de subproducto.
  2. En consecuencia, los residuos de producción procedentes de la industria agroalimentaria que se destinen a la alimentación animal PODRÁN DECLARARSE SUBPRODUCTOS siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos en la normativa europea, estatal y autonómica relativas a la alimentación animal.
  3. En caso de que no sea así, NO TENDRÁN LA CONDICIÓN DE SUBPRODUCTO SINO DE RESIDUO (residuos de producción procedentes de la industria agroalimentaria) y en consecuencia no podrán ser destinados a la alimentación animal como subproducto, por lo que tendrán que gestionarse con carácter general bajo el régimen jurídico de residuos y/o normativa específica (ej. SANDACH si son de origen animal).
Orden APM/189/2018 Condición de SUBPRODUCTOS de los Residuos de la Industria Agroalimentaria destinados a alimentación animal
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